4 de agosto de 2011

Quién soy y por qué soy así.

Hola, soy Zakary Alejandro Pérez Gil. Sí, así de raro es mi nombre, hasta pienso que tiene el nombre de un vegetal. Si te fijas en mi apellido, sabrás porqué.

Tengo 14 años, nací el 22 de julio de 1997, o sea, que el 22 de julio de 2012 cumplo 15 años. He vivido 14 años, hasta los momentos. Mi pasatiempo es pasar todo el día sentado en la silla de mi computadora haciendo que se yo y no sé porqué esta no fue mi primera entrada. No soy fanático de los videojuegos, me dan igual, pero sí de las redes sociales. Soy una persona que muy rara vez expresa su cariño a alguien, ya que me cuesta hacerlo. A veces soy tonto, a veces no. No le temo a los vivos, pero sí a los muertos, por eso soy tonto. Soy buen estudiante, según mis notas. No sé qué hago aquí escribiendo esta estupidez. Esto es aburrido como yo, seguro es porque lo escribí yo. Odio el vallenato, el reggaetón, y me gusta el rock y la electrónica. Por eso soy alguien común. Amo a mi mamá, vivo con mi abuela, tengo una hermana, es una ladilla. Mis primos siempre me hacen pasar pena, pero son como mis hermanos. No me gusta la Coca~Cola, prefiero tomar uva o 7up. Mi familia está loca y mi segundo hobbie es estar aburrido. Mi internet es una mierda. Mi canción favorita se llama “Snow (hey oh)” de Red Hot Chili Peppers y no sé porque, whatever. No me gusta hacer nada, todo me da pereza. Siempre quise tener un hermano varón, y a veces desearía que mi hermana fuera hermano. A veces soy tonto, es importante hacer énfasis en eso. No me gustan los gatos, pero si los perros. Creo en Dios, pero no entiendo las religiones. Me admiro, aunque a veces pienso que soy un fracasado, como esto. No sé que es odiar a alguien y soy más o menos asocial. Me repugna la gente ignorante. Soy mal pensado, le busco el doble sentido a todo. Soy muy supersticioso. Siempre me aburro, pero hay veces que me divierto hablando con mi querido amigo del espejo. No me gusta bañarme, lo hago por obligación. Ya me aburrí de tanto escribir bobadas y no tengo ni la más remota idea de por qué soy así.

1 de julio de 2011

Creció sin un padre.

Muchas mujeres cometen el embarazoso error de dejarse llevar por la "lujuria y pasión del amor", hasta llegar al punto extremo de tener relaciones sexuales sin protección. Y a eso se debe el título de esta entrada; después de ese momento tan peculiar, viene lo que se me haría difícil resumir en unos cuantos caracteres y bla, bla, bla. Nace un niño sin padre, porque el hombre de aquel día solo quería tener un instante de deleite... Y así comienza la agradable historia de un niño que se cría sin un bastardo que pudiera ocupar aquél espacio de un papá, para poder decir que era un niño tal cual como los demás.

Al principio todo parecía marchar bien, pues el chico era solo un pequeño, y a nada le daba importancia. Pero como dice el dicho, "nada es para siempre". Y al llegar a cierta etapa de su vida, se dio cuenta de que algo andaba mal. Bastaba que le hiciera una pregunta relacionada con el tema a su madre, para que le respondiera indebidamente, y el chico se frustrara y fuera a llorar a su cuarto sin poder contarle a alguien como las llamas del vacío lo atestaban por dentro. Esa fue la forma como subsistió todos esos años, sin por lo menos saber el nombre de aquel individuo y haciéndose una y otra vez esas malditas preguntas *¿quién era su padre? ¿Dónde carajo estaba su padre? ¿Dónde estuvo en sus cumpleaños y esos 24 de diciembre tan agrios para él? ¿Dónde estuvo cuando lo promovieron del pre-escolar a la primera etapa de la escuela? ¿Dónde, dónde?* Preguntas, que repentinamente dejaron de tener un valor solemne para él. Cabe destacar que no le fue fácil ver como los otros chicos disfrutaban al salir con su padre, y el se quedaba encerrado en casa con su abuela, mientras la madre trabajaba…

 Hoy en día, el chico es un caso. Vive todos los días posado en el sillón de su computador, y dice ser una plasta de mierda "alguien habitual". Se dio cuenta que derrochar lágrimas y desperdiciar tiempo por alguien que no vale la pena es simplemente una idiotez. Es darle importancia a algo sin sentido alguno, ya que aquél en la vida del chico no es más que un donador de semen.  En lo que menos piensa, es en ése pendejo que en un futuro se arrepentirá por haberlo abandonado de esa manera tan inmoral. Y está profundamente agradecido por haberte tomado este pequeño tiempo para leer esto.