1 de julio de 2011

Creció sin un padre.

Muchas mujeres cometen el embarazoso error de dejarse llevar por la "lujuria y pasión del amor", hasta llegar al punto extremo de tener relaciones sexuales sin protección. Y a eso se debe el título de esta entrada; después de ese momento tan peculiar, viene lo que se me haría difícil resumir en unos cuantos caracteres y bla, bla, bla. Nace un niño sin padre, porque el hombre de aquel día solo quería tener un instante de deleite... Y así comienza la agradable historia de un niño que se cría sin un bastardo que pudiera ocupar aquél espacio de un papá, para poder decir que era un niño tal cual como los demás.

Al principio todo parecía marchar bien, pues el chico era solo un pequeño, y a nada le daba importancia. Pero como dice el dicho, "nada es para siempre". Y al llegar a cierta etapa de su vida, se dio cuenta de que algo andaba mal. Bastaba que le hiciera una pregunta relacionada con el tema a su madre, para que le respondiera indebidamente, y el chico se frustrara y fuera a llorar a su cuarto sin poder contarle a alguien como las llamas del vacío lo atestaban por dentro. Esa fue la forma como subsistió todos esos años, sin por lo menos saber el nombre de aquel individuo y haciéndose una y otra vez esas malditas preguntas *¿quién era su padre? ¿Dónde carajo estaba su padre? ¿Dónde estuvo en sus cumpleaños y esos 24 de diciembre tan agrios para él? ¿Dónde estuvo cuando lo promovieron del pre-escolar a la primera etapa de la escuela? ¿Dónde, dónde?* Preguntas, que repentinamente dejaron de tener un valor solemne para él. Cabe destacar que no le fue fácil ver como los otros chicos disfrutaban al salir con su padre, y el se quedaba encerrado en casa con su abuela, mientras la madre trabajaba…

 Hoy en día, el chico es un caso. Vive todos los días posado en el sillón de su computador, y dice ser una plasta de mierda "alguien habitual". Se dio cuenta que derrochar lágrimas y desperdiciar tiempo por alguien que no vale la pena es simplemente una idiotez. Es darle importancia a algo sin sentido alguno, ya que aquél en la vida del chico no es más que un donador de semen.  En lo que menos piensa, es en ése pendejo que en un futuro se arrepentirá por haberlo abandonado de esa manera tan inmoral. Y está profundamente agradecido por haberte tomado este pequeño tiempo para leer esto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario